lunes 18 de diciembre de 2006

LA SATANIZACIÓN DE LA NAVIDAD

LA SATANIZACIÓN DE LA NAVIDAD

El concepto original de la Navidad era ciertamente profundo; aunque por su mismo significado y tenor, también destinado a la más trascendental controversia; lo cual explica la paulatina satanización de la navidad. La palabra "navidad" es una contracción de la otra palabra "natividad", y se refiere al nacimiento de la prometida Simiente de la Mujer que aplastaría la cabeza del dragón serpiente, emperador de la muerte, a costa de Sus heridas, Su muerte expiatoria, pues sería herido en el calcañal cuando aplastase la cabeza de la serpiente.

El origen primigenio de tal concepto proviene del híper arcaico documento titulado Sefer toledot Adam, o "Libro de las Relaciones de Adán", incorporado y actualizado bajo divina inspiración por Moisés en Br"shit de la Torah, comúnmente llamado Génesis, libro primero del Pentateuco. Tal documento híper-arcaico es la segunda de las relaciones incorporadas y actualizadas bajo divina inspiración por Moisés, y aparece después de Toledot ha-shamayim v-et ha-erets, o "Relaciones de los Cielos y la Tierra", que contiene los primeros orígenes y el Heptaemerón (o Siete Días) de la hechura y composición de los cielos y la tierra. El Sefer toledot Adam, según la capitulación y versificación alta-medieval de Canterbury, va desde Gn.2:4b hasta Gn.5:1a. En el pasaje 3:14-15, un verdadero proto-evangelio, está escrito lo siguiente: "Y Yahveh Elohim dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; Ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar" [negritas de éste autor].

Dios promete, pues, a la serpiente, a quien el apóstol Juan en el Apocalipsis llama también divinamente inspirado: "el dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás" (Ap.12:9), que la Simiente de la Mujer aplastaría su cabeza, aunque fuese herido. Tal herida en el calcañal equivalía a Su muerte expiatoria para redimir del pecado y de la muerte al hombre, que había sido introducido en ellos por el querubín caído Luzbel. Tal expiación fue prefigurada en el sacrificio del animalito con cuyas pieles se recubrió la desnudez disfrazada de nuestros padres primigenios. Es esa la razón por la cual Eva, cuando parió a Caín, dijo exaltadamente: "Por voluntad de Yahveh he adquirido varón" (Gn.4:1). Caín significa adquirido. Probablemente Eva pensaba que Caín era ya la simiente prometida. De tal manera, Caín sería el primer prototipo de falso cristo, el cual asesinó a su hermano Abel, el cual sí se cobijaba, como lo fueron sus padres, con el sacrificio expiatorio de lo más gordo de sus ovejas, prefiguración del sacrificio de Cristo. Pero a diferencia del posible pensamiento de Eva, lo que realmente comenzó a acontecer en la pre-figurativa historia de Caín y Abel, fue el inicio de la enemistad prometida por Dios entre dos líneas, la de la serpiente y la de Dios.

También Caín, bajo inspiración maligna, se anticipó y apresuró a llamar Enok, iluminado, a su primogénito; pero el verdadero iluminado de Dios fue el Enok descendiente de Set, el cual también profetizó de la futura venida de Aquel que aplastaría la cabeza de la serpiente. El Enok cainita era un falso iluminado, al igual que su padre Caín no era la verdadera simiente prometida. Pero el Enok setita sí profetizó por inspiración divina: "De éstos (los impíos) también profetizó Enok, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra Él. Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho" (Jd.1:14-16). La historia de este Enok setita era conocida también por los sumerios y caldeos, llamándolo en su idioma como: Enmenduranna de Sipar, según el Prisma Well-Blundell (W:B:444, 62) con el catálogo de personajes antediluvianos, y otros documentos. Por su parte, el antiguo historiador de los caldeos, de nombre Beroso, se refiere a Enok setita como: Evedoranjos de Pautibibla, también llamado Emenduranki. Tales tradiciones pasaron en el período intertestamentario a los cuatro conocido libros del Ciclo de Enok: el etiópico-griego, el eslavo, el hebreo y el arameo, además de los fragmentos coptos. El hermano de Jesucristo, Su apóstol Judas Tadeo Lebeo, por inspiración divina entresaca de tal tradición lo fundamental. Por esa misma época, el rabino Ismael acrecienta tal tradición con sus "visiones" de la Merkabah.

A su vez, también Lamek setita, padre de Noé, tenía la esperanza de que éste fuese algo así como la simiente prometida (Gn.5:28-29, del Toledot Nojá); pero Noé fue apenas una prefiguración típica, pues salvó a la humanidad en el arca durante el Diluvio. De lo cual el apóstol Pedro enseña que es una prefiguración del bautismo en Cristo (1Pd.3:20-23). Pero pasado ya el Diluvio, aparece otro prototipo del anticristo: Nimrod, o Nino, quien está detrás de la llamada civilización de Nim-Marad, equivalente a Sumeria. Su esposa Semirámis, tras la muerte trágica de aquel, deifica al héroe mediante el espiritismo; y de allí surge la matriz mitológica de la madre esposa del niño, pues Semiramis consideró a Nimrod como Zeroasta; es decir, la simiente prometida. Remito en este respecto al lector al capítulo 7 del libro "Perspectiva del hombre", de este mismo autor: "Relaciones histórico-mitologales". De tal trasformación mitológica bien nos informa Alexander Hislop, con su abundante bibliografía, en su encomiable libro: "Las Dos babilonias", el cual le costó la vida, pues lo mataron por eso en 1854. Basado en él, y otros estudios históricos, luego Ralf Woodrow escribe su famosa "Babilonia, Misterio religioso", donde nos informa de la paganización de la cristiandad periférica a partir de Constantino.

Pero no nos adelantemos tanto todavía. Inmediato a la época de Nimrod, aparece Abraham, padre de la Fe. A Éste se le promete que en su simiente serían bendecidas todas las familias de la tierra. De modo que la Simiente de la Mujer sería también Simiente de Abraham; y así sucesivamente, vendría por la línea de Isaac, de Jacob Israel y de la tribu de Judá. Y entonces también de la familia de Isaí y del rey David. En días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes Judá, profetizan Isaías y Miqueas acerca de tal nacimiento. Isaías profetiza: "Por tanto, el Señor mismo os dará señal: he aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará Su nombre Emmanuel (Con nosotros Dios)…/…Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre Su hombro; y se llamará Su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. Lo dilatado de Su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre Su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Yahveh sabaot hará esto" (Is.7:14; 9:6-7).

Por su parte, Miqueas profetiza: "Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. Pero los dejará hasta el tiempo que dé a luz la que ha de dar a luz; y el resto de sus hermanos se volverá con los hijos de Israel" (Mq.5:2-3). De modo que, por una parte, Isaías acrecienta al cuadro profético el hecho de que la Simientela Mujer que vendría por Abraham, Isaac, Israel, Judá, Isaí y David, sería realmente una simiente de mujer; es decir, de una joven doncella virgen. Lo cual sería la señal divina. Y Miqueas, por su parte, acrecienta que nacería en la ciudad de Belén de Judá. Esto lo profetizan Isaías y Miqueas más de 700 años antes del nacimiento de Jesucristo, como consta en la documentación desenterrada por la arqueología en Qumram y otros lugares. Miqueas da a entender además que la venida del Mesías sería en dos etapas: una primera, desde Belén, para sufrir como expiación; pero los dejaría por un tiempo esperando el parto espiritual del pueblo de Dios. Entonces, tras la formación de Cristo en Su iglesia, y la conversión de Israel para ser reinsertado en su propio olivo, regresaría para reinar, ya no a Belén, sino al monte de los olivos, también según otras profecías.

El significado profundo de la navidad, o natividad, es el recibimiento del nacimiento del Mesías en Belén, quien vino para deshacer las obras del diablo. Por eso el dragón, según Apocalipsis, se para frente a la Mujer, con la intención de devorar al niño tan pronto nazca. Y ahora no es el turno ni de Caín, ni de Nimrod, sino de Roma por mano de Herodes, llamado por los suyos, el grande, para levantarse contra el Ungido de Dios. Pero avisado sobrenaturalmente huye a Egipto. Tras la conversión de Constantino, emperador romano, la serpiente procura entonces mimetizarse en la paganización de la cristiandad periférica. Continúa el paganismo barnizando de nombres cristianos las fiestas paganas, y eso con la connivencia de líderes contemporizadores y de corta visión. El solsticio de invierno en el hemisferio norte, señalado con una aureola solar especial, da lugar a la fiesta del sol invicto, de trasfondo mitraico, tan apreciado por Carlos Gustavo Jung, gurú de la nueva era, que es la vieja era de nuevo. La fiesta del sol invicto, pues que al Mesías se le llama en las Sagradas Escrituras: El Sol de Justicia, es convertida entonces en la celebración del nacimiento del niño Jesús, pero fuera de connotaciones verdaderamente cronológicas, sino apenas temáticas.

El aspecto cronológico verdadero del nacimiento de Jesucristo es el siguiente: El sacerdote Zacarías, casado con Elizabeth, la pariente de la virgen María, pertenecía a la clase de Abías, la octava clase entre los 24 turnos sacerdotales establecidos por David. A cada clase correspondían 15 días entre los 360 del año lunar para ejercer la liturgia sagrada en el santuario. La clase octava, la de Abías, a la que pertenecía Zacarías, padre de Juan el bautista, completaba su liturgia al terminar el cuarto mes, rebyhy. El año bíblico y cósmico comienza en el equinoccio de primavera, cuando brota la vida, según voluntad de Dios expresa a Israel en la Torah (Exodo 12), en el mes de Abib Nisán, entre la segunda quincena de marzo y la primera de abril. Tras los meses (1) Abib Nisán, (2) Zif, (3) Siván y (4) rebyhy, al terminar su liturgia Zacarías, concibe su esposa Elizabeth, y al sexto mes de Elizabeth concibe María por el Espíritu Santo, conforme a la profecía y al nuevo anuncio divino por el arcángel Gabriel. Por lo tanto, los 6 meses de Elizabeth corresponden a (5) hamyshy, (6) Elul, (7) Etanim, (8) Bul, (9) Kisleu, (10) Tebet. En el décimo mes del año, Tebet, el sexto del embarazo de Elizabeth, aparece Gabriel a María para anunciarle la concepción de Jesús. Tebet equivale a la segunda quincena de diciembre y a la primera de enero. Contando entonces los nueve meses del embarazo de María, tenemos: (11) Shebat, (12) Adar, (1) Abib Nisán, (2) Zif, (3) Siván, (4) rebyhy, (5) hamyshy, (6) Elul, (7) Etanim. Por lo tanto, Jesucristo nació en el séptimo mes del año bíblico y cósmico, llamado en las Sagradas Escrituras: Etanim, que corresponde con la segunda quincena de septiembre y la primera de octubre, el mes del zodiaco astronómico correspondiente a Virgo, pues el Mesías nació de la virgen como Simiente de la Mujer. En ese mes se celebra el día de la expiación, pues Jesucristo vino de la virgen para morir por nuestros pecados y redimirnos del pecado y de la muerte. El ciclo que comienza en Virgo termina en Leo, pues el Mesías regresará por segunda vez como el león de la tribu de Judá para juzgar y reinar.

Dionisio el Exiguo, el erudito tras el calendario gregoriano que reemplazó al juliano, y que rige la modernidad, está desfasado en un septenario, pues él erró al colocar el nacimiento de Jesucristo después de la muerte de Herodes, el llamado por los suyos, el grande. Sin embargo, Jesucristo nació antes de la muerte de Herodes, pues fue visitado por los magos de Anatolia después del nacimiento del niño Jesús. Pasado un tiempo, este Herodes organizó la matanza de los inocentes hijos de Raquel en Efrata, cuando José, María y Jesús ya habían huido a Egipto. El fenómeno astral que guió a los magos desde su tierra, en tres etapas, hasta Belén, fue descubierto por el gran astrónomo Johanes Kepler, quien demostró científicamente que unos años antes de la muerte de Herodes, se vio tres veces, desde el ángulo de Belén, la conjunción de los planetas Júpiter y Saturno. Desde la presencia del profeta Daniel en Persia como jefe de los magos, los mazdeistas esperaban al Rey de los Judíos prometido. Y puesto que Júpiter es el planeta real, y Saturno el sabatino (saturday), y el sábado está ligado a los judíos, la conjunción de Júpiter y Saturno les significó la señal del nacimiento del Rey de los Judíos. La conjunción también se dio, pues, en el mes de Etanim. Pero entonces vemos el deseo de la serpiente de hacerse igual a Dios, cuando influye en la forma ocultista como diseñan a la estrella de Belén, un pentáculo con dos puntas para arriba, como los cuernos del rostro de becerro del querubín caído. Luzbel siempre ha querido satanizar la navidad.

A partir de Francisco de Asís, comenzó a recordarse la natividad con la elaboración del pesebre. Desgraciadamente, desde los países nórdicos, y con la connivencia luterana, se introdujo la figura del árbol de navidad. Vemos entonces como la serpiente suplantó al pesebre con el árbol de navidad, y al nacimiento de Jesús con la "tierna" historia de santa Klaus, Papá Noel. Lo que era una celebración religiosa y espirtual, fue convertida por la serpiente en una orgía de bebedicies y comilonas, cada vez más asimilada al halloween de las brujas. De hecho, al lado de Papá Noel comenzaron a aparecer sexis mamás Noel en paños menores. Comenzó a hablarse de magia y fantasía, y ahora está rodeada de duendes; precisamente de servidores de la serpiente, al igual que los inspiradores comerciales que están detrás de la patraña universal. Porque no es en un solo pais donde esta satanización está aconteciendo, sino en todo el mundo, donde las élites "iluminadas" cual Caín, Nimrod y Judas Iscariote, a través de sus multinacionales, se roban el show deificando al dragón. Hoy mismo recibí una cartilla de propaganda para celebrar la navidad con duendes y dragones, mientras el Nombre de Jesucristo es ridiculizado. Ese es el espíritu que está detrás de la satanización actual y antigua de la navidad.

Detrás de tal programa de usurpación maligna y luciferiana están las élites del druidismo iluminati, digitador de la masonería, cuyo Consejo de 13 Grandes Druidas, no hace mucho presidido por Gaven Frost en su programa de ocultización de la cristiandad, según los testimonios de Lance Collins o John Todd, Mike O"Connors, y otros, realiza el ecumenismo ocultista de las élites esotéricas anticristianas. He vivido en varios países y puedo notar que la manipulación de la educación y del comercio no es un asunto local, sino global. En todos los colegios de mis niñas, en varios países, promueven la misma película de Aladino y la lámpara maravillosa, para inducir a los niños y a los jóvenes, si no pueden con los adultos, al ocultismo. El libro de lectura pedido a mi hija en el colegio era "Carlos Basa calabaza", donde un apestoso demonio se hace amigo del infante para que nunca pueda desprenderse de él. Promovieron a Batman como héroe de los jovencitos; y cuando ya los tenían atrapados en el nuevo culto, declararon con feroz propaganda a Batman como rey de los demonios. Navidad nada tiene que ver con duendes, ni dragones, ni magia, ni fantasía, ni comilonas y bebedicies, papás Noel y mamitas sexis, como si fuera otro halloween de brujas, sino con el nacimiento virginal de Jesaucristo en belén para desahacer las obras del diablo, perdonar nuestros pecados y conducirnos a la gloria divina al otro lado de la muerte. Satanás y sus dráculas solo desean deformar la imagen de Dios en el hombre y reducirlo al tormentoso infierno con una carcajada tétrica. Jesucristo dijo: "El que no está conmigo, está contra mi…/…El que conmigo no recoge, desparrama".

Gino Iafrancesco V., 2006, Bogotá.

LA SATANIZACIÓN DE LA NAVIDAD

LA SATANIZACIÓN DE LA NAVIDAD

El concepto original de la Navidad era ciertamente profundo; aunque por su mismo significado y tenor, también destinado a la más trascendental controversia; lo cual explica la paulatina satanización de la navidad. La palabra "navidad" es una contracción de la otra palabra "natividad", y se refiere al nacimiento de la prometida Simiente de la Mujer que aplastaría la cabeza del dragón serpiente, emperador de la muerte, a costa de Sus heridas, Su muerte expiatoria, pues sería herido en el calcañal cuando aplastase la cabeza de la serpiente.

El origen primigenio de tal concepto proviene del híper arcaico documento titulado Sefer toledot Adam, o "Libro de las Relaciones de Adán", incorporado y actualizado bajo divina inspiración por Moisés en Br"shit de la Torah, comúnmente llamado Génesis, libro primero del Pentateuco. Tal documento híper-arcaico es la segunda de las relaciones incorporadas y actualizadas bajo divina inspiración por Moisés, y aparece después de Toledot ha-shamayim v-et ha-erets, o "Relaciones de los Cielos y la Tierra", que contiene los primeros orígenes y el Heptaemerón (o Siete Días) de la hechura y composición de los cielos y la tierra. El Sefer toledot Adam, según la capitulación y versificación alta-medieval de Canterbury, va desde Gn.2:4b hasta Gn.5:1a. En el pasaje 3:14-15, un verdadero proto-evangelio, está escrito lo siguiente: "Y Yahveh Elohim dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; Ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar" [negritas de éste autor].

Dios promete, pues, a la serpiente, a quien el apóstol Juan en el Apocalipsis llama también divinamente inspirado: "el dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás" (Ap.12:9), que la Simiente de la Mujer aplastaría su cabeza, aunque fuese herido. Tal herida en el calcañal equivalía a Su muerte expiatoria para redimir del pecado y de la muerte al hombre, que había sido introducido en ellos por el querubín caído Luzbel. Tal expiación fue prefigurada en el sacrificio del animalito con cuyas pieles se recubrió la desnudez disfrazada de nuestros padres primigenios. Es esa la razón por la cual Eva, cuando parió a Caín, dijo exaltadamente: "Por voluntad de Yahveh he adquirido varón" (Gn.4:1). Caín significa adquirido. Probablemente Eva pensaba que Caín era ya la simiente prometida. De tal manera, Caín sería el primer prototipo de falso cristo, el cual asesinó a su hermano Abel, el cual sí se cobijaba, como lo fueron sus padres, con el sacrificio expiatorio de lo más gordo de sus ovejas, prefiguración del sacrificio de Cristo. Pero a diferencia del posible pensamiento de Eva, lo que realmente comenzó a acontecer en la pre-figurativa historia de Caín y Abel, fue el inicio de la enemistad prometida por Dios entre dos líneas, la de la serpiente y la de Dios.

También Caín, bajo inspiración maligna, se anticipó y apresuró a llamar Enok, iluminado, a su primogénito; pero el verdadero iluminado de Dios fue el Enok descendiente de Set, el cual también profetizó de la futura venida de Aquel que aplastaría la cabeza de la serpiente. El Enok cainita era un falso iluminado, al igual que su padre Caín no era la verdadera simiente prometida. Pero el Enok setita sí profetizó por inspiración divina: "De éstos (los impíos) también profetizó Enok, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra Él. Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho" (Jd.1:14-16). La historia de este Enok setita era conocida también por los sumerios y caldeos, llamándolo en su idioma como: Enmenduranna de Sipar, según el Prisma Well-Blundell (W:B:444, 62) con el catálogo de personajes antediluvianos, y otros documentos. Por su parte, el antiguo historiador de los caldeos, de nombre Beroso, se refiere a Enok setita como: Evedoranjos de Pautibibla, también llamado Emenduranki. Tales tradiciones pasaron en el período intertestamentario a los cuatro conocido libros del Ciclo de Enok: el etiópico-griego, el eslavo, el hebreo y el arameo, además de los fragmentos coptos. El hermano de Jesucristo, Su apóstol Judas Tadeo Lebeo, por inspiración divina entresaca de tal tradición lo fundamental. Por esa misma época, el rabino Ismael acrecienta tal tradición con sus "visiones" de la Merkabah.

A su vez, también Lamek setita, padre de Noé, tenía la esperanza de que éste fuese algo así como la simiente prometida (Gn.5:28-29, del Toledot Nojá); pero Noé fue apenas una prefiguración típica, pues salvó a la humanidad en el arca durante el Diluvio. De lo cual el apóstol Pedro enseña que es una prefiguración del bautismo en Cristo (1Pd.3:20-23). Pero pasado ya el Diluvio, aparece otro prototipo del anticristo: Nimrod, o Nino, quien está detrás de la llamada civilización de Nim-Marad, equivalente a Sumeria. Su esposa Semirámis, tras la muerte trágica de aquel, deifica al héroe mediante el espiritismo; y de allí surge la matriz mitológica de la madre esposa del niño, pues Semiramis consideró a Nimrod como Zeroasta; es decir, la simiente prometida. Remito en este respecto al lector al capítulo 7 del libro "Perspectiva del hombre", de este mismo autor: "Relaciones histórico-mitologales". De tal trasformación mitológica bien nos informa Alexander Hislop, con su abundante bibliografía, en su encomiable libro: "Las Dos babilonias", el cual le costó la vida, pues lo mataron por eso en 1854. Basado en él, y otros estudios históricos, luego Ralf Woodrow escribe su famosa "Babilonia, Misterio religioso", donde nos informa de la paganización de la cristiandad periférica a partir de Constantino.

Pero no nos adelantemos tanto todavía. Inmediato a la época de Nimrod, aparece Abraham, padre de la Fe. A Éste se le promete que en su simiente serían bendecidas todas las familias de la tierra. De modo que la Simiente de la Mujer sería también Simiente de Abraham; y así sucesivamente, vendría por la línea de Isaac, de Jacob Israel y de la tribu de Judá. Y entonces también de la familia de Isaí y del rey David. En días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes Judá, profetizan Isaías y Miqueas acerca de tal nacimiento. Isaías profetiza: "Por tanto, el Señor mismo os dará señal: he aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará Su nombre Emmanuel (Con nosotros Dios)…/…Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre Su hombro; y se llamará Su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. Lo dilatado de Su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre Su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Yahveh sabaot hará esto" (Is.7:14; 9:6-7).

Por su parte, Miqueas profetiza: "Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. Pero los dejará hasta el tiempo que dé a luz la que ha de dar a luz; y el resto de sus hermanos se volverá con los hijos de Israel" (Mq.5:2-3). De modo que, por una parte, Isaías acrecienta al cuadro profético el hecho de que la Simientela Mujer que vendría por Abraham, Isaac, Israel, Judá, Isaí y David, sería realmente una simiente de mujer; es decir, de una joven doncella virgen. Lo cual sería la señal divina. Y Miqueas, por su parte, acrecienta que nacería en la ciudad de Belén de Judá. Esto lo profetizan Isaías y Miqueas más de 700 años antes del nacimiento de Jesucristo, como consta en la documentación desenterrada por la arqueología en Qumram y otros lugares. Miqueas da a entender además que la venida del Mesías sería en dos etapas: una primera, desde Belén, para sufrir como expiación; pero los dejaría por un tiempo esperando el parto espiritual del pueblo de Dios. Entonces, tras la formación de Cristo en Su iglesia, y la conversión de Israel para ser reinsertado en su propio olivo, regresaría para reinar, ya no a Belén, sino al monte de los olivos, también según otras profecías.

El significado profundo de la navidad, o natividad, es el recibimiento del nacimiento del Mesías en Belén, quien vino para deshacer las obras del diablo. Por eso el dragón, según Apocalipsis, se para frente a la Mujer, con la intención de devorar al niño tan pronto nazca. Y ahora no es el turno ni de Caín, ni de Nimrod, sino de Roma por mano de Herodes, llamado por los suyos, el grande, para levantarse contra el Ungido de Dios. Pero avisado sobrenaturalmente huye a Egipto. Tras la conversión de Constantino, emperador romano, la serpiente procura entonces mimetizarse en la paganización de la cristiandad periférica. Continúa el paganismo barnizando de nombres cristianos las fiestas paganas, y eso con la connivencia de líderes contemporizadores y de corta visión. El solsticio de invierno en el hemisferio norte, señalado con una aureola solar especial, da lugar a la fiesta del sol invicto, de trasfondo mitraico, tan apreciado por Carlos Gustavo Jung, gurú de la nueva era, que es la vieja era de nuevo. La fiesta del sol invicto, pues que al Mesías se le llama en las Sagradas Escrituras: El Sol de Justicia, es convertida entonces en la celebración del nacimiento del niño Jesús, pero fuera de connotaciones verdaderamente cronológicas, sino apenas temáticas.

El aspecto cronológico verdadero del nacimiento de Jesucristo es el siguiente: El sacerdote Zacarías, casado con Elizabeth, la pariente de la virgen María, pertenecía a la clase de Abías, la octava clase entre los 24 turnos sacerdotales establecidos por David. A cada clase correspondían 15 días entre los 360 del año lunar para ejercer la liturgia sagrada en el santuario. La clase octava, la de Abías, a la que pertenecía Zacarías, padre de Juan el bautista, completaba su liturgia al terminar el cuarto mes, rebyhy. El año bíblico y cósmico comienza en el equinoccio de primavera, cuando brota la vida, según voluntad de Dios expresa a Israel en la Torah (Exodo 12), en el mes de Abib Nisán, entre la segunda quincena de marzo y la primera de abril. Tras los meses (1) Abib Nisán, (2) Zif, (3) Siván y (4) rebyhy, al terminar su liturgia Zacarías, concibe su esposa Elizabeth, y al sexto mes de Elizabeth concibe María por el Espíritu Santo, conforme a la profecía y al nuevo anuncio divino por el arcángel Gabriel. Por lo tanto, los 6 meses de Elizabeth corresponden a (5) hamyshy, (6) Elul, (7) Etanim, (8) Bul, (9) Kisleu, (10) Tebet. En el décimo mes del año, Tebet, el sexto del embarazo de Elizabeth, aparece Gabriel a María para anunciarle la concepción de Jesús. Tebet equivale a la segunda quincena de diciembre y a la primera de enero. Contando entonces los nueve meses del embarazo de María, tenemos: (11) Shebat, (12) Adar, (1) Abib Nisán, (2) Zif, (3) Siván, (4) rebyhy, (5) hamyshy, (6) Elul, (7) Etanim. Por lo tanto, Jesucristo nació en el séptimo mes del año bíblico y cósmico, llamado en las Sagradas Escrituras: Etanim, que corresponde con la segunda quincena de septiembre y la primera de octubre, el mes del zodiaco astronómico correspondiente a Virgo, pues el Mesías nació de la virgen como Simiente de la Mujer. En ese mes se celebra el día de la expiación, pues Jesucristo vino de la virgen para morir por nuestros pecados y redimirnos del pecado y de la muerte. El ciclo que comienza en Virgo termina en Leo, pues el Mesías regresará por segunda vez como el león de la tribu de Judá para juzgar y reinar.

Dionisio el Exiguo, el erudito tras el calendario gregoriano que reemplazó al juliano, y que rige la modernidad, está desfasado en un septenario, pues él erró al colocar el nacimiento de Jesucristo después de la muerte de Herodes, el llamado por los suyos, el grande. Sin embargo, Jesucristo nació antes de la muerte de Herodes, pues fue visitado por los magos de Anatolia después del nacimiento del niño Jesús. Pasado un tiempo, este Herodes organizó la matanza de los inocentes hijos de Raquel en Efrata, cuando José, María y Jesús ya habían huido a Egipto. El fenómeno astral que guió a los magos desde su tierra, en tres etapas, hasta Belén, fue descubierto por el gran astrónomo Johanes Kepler, quien demostró científicamente que unos años antes de la muerte de Herodes, se vio tres veces, desde el ángulo de Belén, la conjunción de los planetas Júpiter y Saturno. Desde la presencia del profeta Daniel en Persia como jefe de los magos, los mazdeistas esperaban al Rey de los Judíos prometido. Y puesto que Júpiter es el planeta real, y Saturno el sabatino (saturday), y el sábado está ligado a los judíos, la conjunción de Júpiter y Saturno les significó la señal del nacimiento del Rey de los Judíos. La conjunción también se dio, pues, en el mes de Etanim. Pero entonces vemos el deseo de la serpiente de hacerse igual a Dios, cuando influye en la forma ocultista como diseñan a la estrella de Belén, un pentáculo con dos puntas para arriba, como los cuernos del rostro de becerro del querubín caído. Luzbel siempre ha querido satanizar la navidad.

A partir de Francisco de Asís, comenzó a recordarse la natividad con la elaboración del pesebre. Desgraciadamente, desde los países nórdicos, y con la connivencia luterana, se introdujo la figura del árbol de navidad. Vemos entonces como la serpiente suplantó al pesebre con el árbol de navidad, y al nacimiento de Jesús con la "tierna" historia de santa Klaus, Papá Noel. Lo que era una celebración religiosa y espirtual, fue convertida por la serpiente en una orgía de bebedicies y comilonas, cada vez más asimilada al halloween de las brujas. De hecho, al lado de Papá Noel comenzaron a aparecer sexis mamás Noel en paños menores. Comenzó a hablarse de magia y fantasía, y ahora está rodeada de duendes; precisamente de servidores de la serpiente, al igual que los inspiradores comerciales que están detrás de la patraña universal. Porque no es en un solo pais donde esta satanización está aconteciendo, sino en todo el mundo, donde las élites "iluminadas" cual Caín, Nimrod y Judas Iscariote, a través de sus multinacionales, se roban el show deificando al dragón. Hoy mismo recibí una cartilla de propaganda para celebrar la navidad con duendes y dragones, mientras el Nombre de Jesucristo es ridiculizado. Ese es el espíritu que está detrás de la satanización actual y antigua de la navidad.

Detrás de tal programa de usurpación maligna y luciferiana están las élites del druidismo iluminati, digitador de la masonería, cuyo Consejo de 13 Grandes Druidas, no hace mucho presidido por Gaven Frost en su programa de ocultización de la cristiandad, según los testimonios de Lance Collins o John Todd, Mike O"Connors, y otros, realiza el ecumenismo ocultista de las élites esotéricas anticristianas. He vivido en varios países y puedo notar que la manipulación de la educación y del comercio no es un asunto local, sino global. En todos los colegios de mis niñas, en varios países, promueven la misma película de Aladino y la lámpara maravillosa, para inducir a los niños y a los jóvenes, si no pueden con los adultos, al ocultismo. El libro de lectura pedido a mi hija en el colegio era "Carlos Basa calabaza", donde un apestoso demonio se hace amigo del infante para que nunca pueda desprenderse de él. Promovieron a Batman como héroe de los jovencitos; y cuando ya los tenían atrapados en el nuevo culto, declararon con feroz propaganda a Batman como rey de los demonios. Navidad nada tiene que ver con duendes, ni dragones, ni magia, ni fantasía, ni comilonas y bebedicies, papás Noel y mamitas sexis, como si fuera otro halloween de brujas, sino con el nacimiento virginal de Jesaucristo en belén para desahacer las obras del diablo, perdonar nuestros pecados y conducirnos a la gloria divina al otro lado de la muerte. Satanás y sus dráculas solo desean deformar la imagen de Dios en el hombre y reducirlo al tormentoso infierno con una carcajada tétrica. Jesucristo dijo: "El que no está conmigo, está contra mi…/…El que conmigo no recoge, desparrama".

Gino Iafrancesco V., 2006, Bogotá.

sábado 16 de diciembre de 2006

EN EL SENO DEL PRINCIPIO

* * *

Y el Omnipotente pudo.

y lo podido reveló al que pudo.

El Poder testificó de Sí,

y el todo fue podido.

*

El todo testificó de la plenitud del que atribuye,

y el atributo fue destello del que pudo.

Y el destello era Luz,

y la Luz era Gloria,

y la Gloria era Vida eterna y engendrada,

y cual engendrada sin principio,

entonces, sí, substancia;

y en la Substancia, Imagen.

La Imagen engendrada,

inmanente y sin principio,

el Rostro del Omnipotente.

*

Y la Gloria compartíase en el Seno bajo el sello;

y por decirlo así,

una costilla le cubría.

*

Y el Poder operó,

y he aquí, nos movemos tras Su operación.

Y por Su Logos, eterno y engendrado,

el todo fue podido del Creador.

Y el Logos hubo hablado,

y Su ejército podido.

El universo fue podido,

el invisible y el visible,

y el Hombre fue podido;

y los que después pudieron,

pudieron porque fueron

ellos mismos, sí, podidos.

Y el Omnipotente Mismo se posee desde Sí,

y se revela,

y camina,

respira,

se regocija en el júbilo de Su absoluta libertad.

*

El misterio de Su Ser emitía susurros

cuando todo era oscuro,

cuando todo era nada.

Y cuando era de noche,

Su Ser se movía y palpitaba.

El Inmutable se movía.

El Altísimo velaba y conocía;

era como si esperase para hablar.

Y esperaba con amor,

sin esperar.

*

El Altísimo callaba,

porque calla cuando ha de callar

y habla cuando quiere hablar.

Aunque en Sí Mismo hablaba,

para nosotros callaba.

Calla cuando quiere;

enmudece de Sí.

Y habla cuando quiere;

y cuando habla, habla de Sí,

porque conoce,

porque puede,

porque está,

y así es.

*

Y cuando calla reposa,

y cuando habla,

Su reposo habla con Él.

De Él testifica

porque Suyo es el Reino.

Por Él opera

porque Suyo es el Poder.

Para Él participa

porque es Uno y es Padre;

es Uno con Su Hijo,

y es Uno con Su Espíritu.

Suya, de Dios, es la Gloria;

Suyo es el derecho

porque todo lo pudo.

El Reino, el Poder y la Gloria,

la Raíz, la Savia y el Fruto

del Árbol de la Vida.

*

Y el Fruto es pan del inocente

que recibe la gracia de la Savia.

Y la Savia es mediadora.

*

La Raíz,

desde la Semilla eterna de una Voluntad eterna,

promulgó al Árbol de la Vida.

*

Y la Semilla eterna

conservaba el germen de la Vida eterna.

Y era ese el misterio de la perpetuidad;

la eternidad del Ser que da.

*

Y el Omnipotente pudo,

y lo podido reveló al que supo.

El todo podido

reveló una parte de lo conocido;

y el todo conocido pertenece al Omnisciente.

*

Y el Omnisciente se conoce

también a Sí Mismo y en pleno.

Y Suya era la Mente,

Imagen Suya y Gloria,

Igual a Dios, Persona,

el Hijo cual Persona,

el Verbo que antes era, y es, y que será.

Pues si personas fueron

algunos de Sus destellos creados,

persona habría de ser

El que dio a reflejar.

Si personas descúbrense

los que descubren,

Persona habría de ser El que dio a descubrir.

*

El reflejo anunció lo reflejado

y la parte anunció al todo,

y el todo Al que lo supo y pudo.

*

Y sobre la parte operaba la influencia del todo,

porque fue Uno el que lo supo y pudo.

La parte, pues, testifica del todo,

como el iris del ojo del estado del cuerpo.

Y en la oreja se lee lo que pasa en el resto,

y las agujas punzan donde han de punzar.

Y leen los hombres en las manos

y en el rostro leen,

y leen en los pies,

y leen en la frente,

y en muchas partes leen.

*

Y cuando se vierte el gene,

se vertió la especie;

y en la especie viene de la vida su cual.

Y por la vida corre Aquel que la sustenta,

y aunque es Otro, sin embargo sustenta,

vivifica, condesciende y soporta.

La voluntad de Dios es amor condescendiente,

la Fuerza de las fuerzas,

el Gran Rey cual Persona,

el Altísimo.

Destellos, pues, del Eterno

testimonian del que en todas partes está,

el Omnipresente.

Y el Omnipotente pudo porque dio para estar.

Y está el Omnipotente en lo que pudo,

y en lo que supo estuvo,

y en lo que sabe está.

Y todo lo que sabe lo sabe desde Sí,

y nadie se lo cuenta.

Al todo atribuyó.

Atribuído es el todo;

atribuido del que lo pudo.

*

Y porque el Alto pudo,

el Alto es;

y porque es, está.

*

Y la Fuerza era,

y las fuerzas fueron;

y estuvieron las fuerzas allí donde estuvieron.

Y fueron las fuerzas respuestas obedientes,

del Eterno atribuidas,

de Su Voluntad vivificadas.

Y esa Voluntad se conocía a Sí,

y estuvo en lo que quiso,

y en lo que quiere está.

*

Conoce también lo que reprueba,

y no lo reconoce;

ejercita paciencia y lo soporta,

soportando hasta el día en que revelará

lo que aborrece y odia,

lo que repruebe;

mas esperra para mostrar Su ira.

Con Su sentencia se dará también a conocer.

Y ese día que tan solo Él conoce,

nos lo muestra viniendo,

viajando por los hilos del tiempo,

trayendo el sonido de Su libertad de Ser.

Y escogió Dios participar,

participarse todo;

amarnos como al Hijo,

amar, de Sí entregar.

Que se pueda así como Él pudo;

que se conozca así como Él supo;

y que se esté donde Él está.

Y se entregó en el Hijo;

en Él y por el Hijo.

*

Y de Dios éste Hijo

se encaminó al Calvario

y se entregó en la Cruz

para llenarlo todo,

para brindarlo todo,

cual carne y pan, comida,

cual sangre y vino, celestial bebida,

humanidad gloriosa compartida,

Divinidad humanizada, asimilada,

y tras resurrección envió Su Espíritu,

derramándolo todo,

tomando de lo Suyo y repartiéndolo;

dándonos lo que pudo,

lo que supo y donde estuvo.

Y ya no somos muchos, aunque muchos,

sino que somos Uno.

Y con Él somos Uno

y el Uno está en los muchos.

*

El Inmutable es;

se mueve donde está;

palpita en Su respiración.

Esencialmente es,

eternamente está.

Y hace existir lo que de Suyo da.

Y como Libre respira,

y como Libre exhala;

y cuando exhala ama

y cuando exhala juzga.

Ama y juzga.

Cuando escoge ama,

y cuando ama perdona,

y cuando ama guarda.

Y cuando guarda

es porque también reprueba.

Cuando reprueba advierte,

y entonces espera y calla.

Soporta con paciencia y acumula.

Los que tuvieron ser no deben pervertirlo,

porque no escaparán al dolor del torcido.

¿Cómo escapar del que ama?

El ser que ha sido amado

solo puede sufrir cuando se aleja.

Sufre porque es amado y a ese Amor desecha.

La Luz Pura desecha y bebe oscuridad.

Su ser, que era un regalo,

arranca del estado de su felicidad

aquel que al Señor deja.

LLamado fue a la vida y creado de la nada;

a la gloria invitado, pero se rehusó.

¿Cómo podrá escaparse si estaba diseñado

para un Amor eterno ahora olvidado?

Vagará en el absurdo,

sufrirá en el tormento,

odiará lo que busca porque era para el cielo,

y ahora lo que encuentra, solo oropel, estiércol,

recordarale siempre su esclavitud buscada;

creatura de la nada que así se corrompió.

*

Cuando el Señor reprueba,

advierte y después calla;

espera y acumula de fuego eterno ascuas.

Como si grita y clama,

cual mujer que está de parto;

Omnipotente clama,

y cuando clama engendra,

y cuando engendra estalla;

estalla lo que mata

y lo que mata deja;

lo que a pesar de Su amor,

por mal le deja.

Entonces con justicia es que mata,

y a Su pesar lo mata.

Y mientras mata guarda,

y mientras guarda ama,

y siempre está presente,

así sea cual justicia.

Y así es.

Porque ama reprueba

y el infierno es amor que reprueba,

que no dice amén a la monstruosidad humana,

mas que le acerca por lo menos la justicia,

ya que desechó la gracia.

A no todos, pues, mata,

sino que como ama, escoge y guarda.

Y cuando mata y guarda

revela lo que quiso desde Su libertad.

Lo que reprueba Él mata;

lo soporta y lo mata;

con doble muerte mata;

lo pesa en Su balanza

y lo que sentencia mata.

Y mata porque guarda

lo que escogíó para Sí.

¿Y quién le impedirá?

porque no hay nadie como Él.

*

Ocultábase Uno solo bajo el sello;

Uno solo callaba cual Simiente eternal;

Uno solo prohibe lo del bien y del mal.

Y en Su fidelidad diseñó a la inocencia;

y ésta era semejante.

Imagen, semejanza, espejo a reflejar.

Cuando no había culpa

preparó una moral en libertad.

La libertad fue amor, participar;

matrimonio perfecto a realizar.

Y el Hombre es la escogida,

el Hombre la casada,

el Hombre la querida y perdonada,

un óvulo para Su misericordia

que ya estaba guardada,

siempre lista y preparada

desde la eternidad.

*

Empero la simiente

de la astuta serpiente

conocerá el divorcio;

permitiósele un día adulterar, perversa;

que entonces se conozca de Dios la Santidad;

la Santidad escogida desde la eternidad.

*

El Fuego de esta Gloria

a la banal serpiente

un día consumirá.

¿Y qué dirá?

su canto es un lamento;

no halló felicidad.

Por los siglos de los siglos se atormentará.

Dragón que en el abismo escogió su morada

fue el padre de esos hijos de locura insensata;

quisieron el espanto

y el espanto ha venido a recibirlos.

Aunque ilusos quisieron

cambiarle el nombre a los abismos,

a los abismos mismos

no pudieron cambiar.

Tan solo con palabras

no se puede trocar

la horrenda consecuencia

de fatal realidad.

Conocieron, quisieron,

entonces a enfrentar.

*

Esta es, pues, la historia

como de un caballo blanco

que viene cabalgando

desde la eternidad.

Un jinete invisible le alimenta,

un jinete invisible guiando va.

El jinete invisible en el visible va:

el Logos engendrado desde la eternidad.

De Dios la Plenitud del Atributo Excelso

engendró ante Su espejo a Aquel que les Igual,

y exhalándose Mismo como Amor allí estuvo

compartiendo la Gloria que le es esencial.

*

El Dios invisible se reveló en Su Imagen

y era el Verbo que como Primogénito

rasgó la oscuridad,

alzándose en Su nombre

para con Él crear.

Su corazón cargado de todo Su poder

y un misterio secreto y glorioso por traer.

Un fiel motivo eterno le movía.

Desgarró el sello el Altísimo

y el velo de Su Ser comenzó a descorrer.

Y era Uno, el Padre,

con Él también el Hijo

y el Espíritu Santo.

Creación bajo el manto;

nido de amor y reino.

*

La nada fue vencida en el principio

porque tan solo era el silencio del Ser

mientras estaba oculto callando bajo el sello.

La esencia operó en la costilla

y la existencia nació cual la mujer.

Y era Uno solo el Ser Divino, y Uno es:

el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo;

pero tenía un motivo: se quería casar,

engendrar muchos hijos para participar

de ese Amor tan profundo que de Su intimidad

la plenitud mismísima quisiéranos brindar;

derramarse en el vierntre de Su gloria,

preñarla de la Suma de Sí,

y así engendrar eternamente,

sí, cual respirando siempre,

el reposo de la realización.

*

Y fue la realidad la hija de la dicha del reposo.

Y el reposo satisfecho satisfizo.

La Voluntad vivificante se derramó en deleite

y la esposa viviente, Su costilla de antes,

nada por el Eterno amada,

descansó en el reposo derramado.

*

Y el Logos, Atributo eterno y engendrado,

de la Divina Especie conteniendo en Sus lomos,

habló, mandó, ordenó,

con plenitud y fuerza,

y una vez más la tierra fue segura testigo

de una nueva creación.

Y muriendo ella misma abrasada de un fuego,

volverá placentera a ser como el Edén.

La Vida se esparció en destellos

y el Uno se representó.

El Poder invisible regalado en el Logos

actuó cuando Él habló,

y el efecto visible

correspondió obediente

a la Causa Viviente;

sí, con fidelidad.

El Poder de la Causa fortaleció al efecto

y el poder del efecto se llegó a difundir

y enredose en los ciclos de la perpetuidad;

ya nunca cesará, mientras mi Dios lo quiera.

Se difundió el poder en dimensiones,

y en cada dimensión estaba Dios, y está.

¡Personas!, ¡maravillas!,

¡hermosísimas joyas del arte espiritual!

De la fuente del Logos salieron como arroyos,

volando serafines, brillando querubines,

arcángeles y príncipes, y de ángeles millares,

y aunque cual llenos mares,

cada uno por nombre

fue querido y amado,

como todos llamado

a vivir, a gozar, también participar.

Océanos cantantes

que elevan su alabanza

como nubes del cielo

y derraman cual lluvia

todo el ser y el sentido

a los pies del que merece

suprema adoración.

El ciclo del amor cantaba ya,

y en cada dimensión un ciclo.

Y ciclos hubo grandes y pequeños

de seres y de cosas.

Ciclos de colores hubo

y de notas musicales;

ciclos de canciones perpetuas

y de canciones nuevas.

Ciclos de sentimientos

en gamas de virtudes;

ciclos de pensamientos

en comunión de gratitud.

Y la razón de existir

era fuerza en los ciclos

de los entendimientos.

Y ciclos de conciencias hubo.

Y casábanse los ciclos en las puertas

y por las puertas besábanse las dimensiones.

Todo fue participar.

El amor llenó las fibras

y fue así desde que el mundo fuese,

aunque no se supiese que Dios sabía ya

que en un triste momento Luzbel iba a fallar.

*

Detrás de la belleza original

callaba aún en Dios

una gracia infinita y compasiva.

La misericordia redentora

como si durmiera esperaba;

la paciencia esperaba, aunque era;

y la justicia todavía habría de resplandecer.

Era bello todo lo revelado,

pero una belleza nueva guardábase el Eterno.

Con el Señor Jesús apareció el Nuevo Don

* * * * * * *

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Gino Iafrancesco V., Tobatí, Paraguay. 1977. (Del libro: "Instancias").

SEFER YAH / alef / destello divino en la tierra desde la eternidad

"SEFER YAH".

א
ALEF




DESTELLO DIVINO EN LA TIERRA

DESDE LA ETERNIDAD



Yo soy Yahveh.
Yo soy el que soy.
Yahveh El Holam.
Yo soy El Shaday.
Yahveh Elohim.
Yahveh El Helion.
Adonay.
Adón Yahveh Elohim.
Yo soy Santo.
Santo soy Yo Yahveh Elohim.
No hay otro junto a Yahveh Elohim.
Yo Yahveh Elohim El Celoso.
Yahveh Elohim, Yahveh Uno.
El Elohim es Yahveh.
Elohim de todo saber es Yahveh.
Yahveh Elohy TSabaoth.
Adonay Yahveh.
Yahveh Elohim sin semejante.
Yahveh Elohim es Justo.
Yahveh Elohim desde la eternidad.
Yahveh Elohim Bendito de eternidad a eternidad.
Yah es Bueno.
Yah Yahveh.
Yahveh es Rey eternamente y para siempre.
Yahveh es Fiel.
La Fidelidad de Yahveh es para siempre.
Yahveh es Recto.
Yahveh es Puro.
Yahveh es Limpio.
Yahveh es Verdadero.
Yahveh es Creador.
Yahveh es Sustentador.
Yahveh es Redentor.
De Yahveh es el Reino.
Yahveh TSabaoth es el Rey de la Gloria.
Bueno y Recto es Yahveh.
Yahveh es Misericordioso y Clemente.
El consejo de Yahveh permanecerá para siempre.
Yahveh el Helion es Temible.
Grande es Yahveh,
Adonay Yahveh TSabaoth.
Yahveh es TodoPoderoso.
Yahveh Hacedor.
Yahveh permanece para siempre.
Yahveh es Perfecto.
Yahveh, eterno es Su Nombre.
Yahveh es Excelso.
Santo, Santo, Santo Yahveh TSabaoth.
Yahveh el Santo.
Yahveh es Juez, Yahveh es Legislador, Yahveh es Rey.
Yo Yahveh, el Primero.
Yo Yahveh, Este es Mi Nombre, y a otro no daré Mi Gloria.
Vivo Yo para siempre.
Ved ahora que Yo, Yo Soy,
y no hay dioses conmigo.
Yo Mismo Soy;
antes de Mi no fue formado Dios,
ni lo será después de Mi.
Yo, Yo Yahveh, y fuera de Mi no hay quien salve.
Yahveh dice: Yo Soy Elohim.
Yo Yahveh, Santo, Creador, Rey.
Yo Soy el Primero y Yo Soy el Postrero y fuera de Mi no hay Dios.
Yo Yahveh, que lo hago todo, que extiendo Solo los cielos, que extiendo la tierra por Mi Mismo.
Yo Soy Yahveh, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de Mi.
No hay más que Yo; Yo Yahveh, y ninguno más que Yo, que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Yahveh soy el que hago todo esto.
Yahveh que creó los cielos dijo así: que El es Elohim, El que formó la tierra, El que la hizo y la compuso; no la creó en vano; para que fuese habitada la creó.
Yo Soy Yahveh, y no hay otro.
Yo soy Yahveh que hablo Justicia, que anuncio rectitud.
¿Quién hizo oír esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino Yo Yahveh?
Y no hay más Dios que Yo;
Dios Justo y Salvador; ningún otro fuera de Mi.
Mirad a Mi, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque Yo Soy Elohim, y no hay más.
Por Mi Mismo hice juramento, de Mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada: que a Mi se doblará toda rodilla y jurará toda lengua. Y se dirá de Mi: en Yahveh está la justicia y la fuerza.
¿A quién me asemejáis, y me igualáis, y me comparáis, para que seamos semejantes?
Yo Soy Elohim, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a Mi, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero.
Yo hablé y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré.
Yo Mismo, Yo el Primero, Yo también el Postrero.
Yahveh es Elohy TSabaoth; Yahveh es Su Nombre.
Yahveh es Dios Celoso y Vengador.
Yahveh es Vengador y lleno de indignación; se venga de sus adversarios y guarda enojo para sus enemigos.
Yahveh es tardo para la ira y grande en poder y no tendrá por inocente al culpable.
Yahveh es Bueno, Fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en El confían.
Yo Soy Gran Rey, dice Yahveh TSabaoth.
¿Quién es este Hermoso en Su vestido, que marcha en la Grandeza de Su Poder? Yo, El que hablo en Justicia, Grande para salvar.
Yahveh Yiréh.
Yahveh Rafah.
Yahveh Nissi.
Yahveh Raah.
Yahveh TSidkenu.
Yahveh Shalom.
Yahveh Shama.
Yo lleno los cielos y la tierra, dice Adonay Elohim Yahveh TSabaoth El Holam El Helion El Shadday.


Esto y más ha dicho y revelado Yah acerca de sí mismo a los hombres y a los ángeles.

Yah es Yahveh, y Yahveh es El; El es Elohim,
y Elohim es traducido inspiradamente por Su Espíritu mediante Sus apóstoles como Theòs y significa Dios.
También Yahveh dícese Jehová.
Yah El,
Yahveh Elohim,
Jehová Dios.
Adón es traducido Kyrios y significa Señor, Soberano, Amo y Esposo.
Adonay, Mi Señor.
El Holam, Dios Eterno.
El Helion, Dios Altísimo.
Yahveh TSabaoth, Jehová de los ejércitos.
El Shadday, Dios TodoPoderoso, Divino Pecho Todosuficiente que alimenta, nutre, sustenta y hace florecer y fructificar.
Jehová el Proveedor, el Sanador, el Estandarte de nuestra Vanguardia y Victoria, el Pastor, Nuestra Justicia, Paz, Siempre ahí Presente.
Yahveh Elohim es Personal y tiene conciencia de sí mismo, se conoce y se revela.
Yahveh Elohim dice: Yo Soy.
Yahveh Elohim es Eterno.
Yahveh Elohim es Uno.
Yahveh Elohim es Amor.
Yahveh Elohim es Bueno, Fiel, Misericordioso y Clemente, Justo, Recto y Verdadero, Perfecto, Santo, Galardonador y Vengador.
Yahveh Elohim es Rey, Legislador y Juez.
Yahveh Elohim es Creador, Hacedor, Formador, Sustentador y Redentor.
Yahveh Elohim es Espíritu.
Yahveh Elohim es TodoPoderoso, Omnipotente.
Yahveh Elohim es TodoSapiente, Omnisciente.
Yahveh Elohim está todo en todas partes, Omnipresente.
Yahveh Elohim es antes de todo y sobre todo; es Trascendente.
Yahveh Elohim está en todo y todo en El; es Inmanente.
Yahveh Elohim es Inmutable, Nunca cambia.
Yo Yahveh no cambio, no mudo.
En Elohim no hay mudanza ni sombra de variación.
Yahveh Elohim es Padre Eterno,
Yahveh Elohim es Verbo Eterno e Hijo Eterno,
Yahveh Elohim es Espíritu Eterno.
Yahveh Elohim es Uno en Esencia y Trino en Persona.
Yahveh Elohim es Uno en Naturaleza y Trino en Hipóstasis o Subsistencia.
Yahveh Elohim dice: Yo, y dice: Nosotros.
Yahveh Elohim envía a Yahveh Elohim y a Su Santo Espíritu.
También Yahveh es Enviado de Yahveh.
El Ángel Yahveh es Yahveh y dice: Yo Yahveh.
Yahveh Elohim es Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Yahveh Elohim es Propio.
Yahveh Elohim es TodoAdorable.

¡Yahveh! ¡Yahveh! Fuerte, Misericordioso y Piadoso; Tardo para la ira y Grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.

Esto ha proclamado Yahveh de Sí mismo y ha declarado Su Nombre.

Yo Soy Jehová Tu Dios, Fuerte, Celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.


Dios es Amor.
El Amor Divino es Eterno.
Dios ama con amor eterno.
Dios es Fuego Consumidor.
Dios es Santo.
Mirad la Bondad y la Severidad de Dios.
Soberano es Dios y Misericordioso.
Con Justicia juzga y pelea.
Yahveh Elohim, como Padre Eterno, ha engendrado Su Sabiduría eterna, que le acompaña desde la eternidad, y que está delante de Sí como un Consejero, el Verbo Divino, el Hijo Unigénito.
Yahveh Elohim, el Padre Eterno, al conocerse a Sí Mismo desde la eternidad, y a todas las cosas, engendró Su Sabiduría eterna.
La Divina Sabiduría es Eterna y tiene conciencia de Sí, tiene Hipóstasis, Subsistencia y Personalidad.
Por Su Divino Verbo Yahveh Elohim se revela según se conoce y dice: Yo Soy El que Soy.
La Sabiduría Divina y Eterna es el Verbo Divino y Eterno, Subsistente y Personal, que dice de Sí Mismo Yo Soy, así como el Padre Eterno dice Yo Soy.
El Padre Eterno Yahveh Elohim ha dicho a Su Hijo Unigénito:
Yo te engendré hoy.
Engendrado, no creado, porque es de la misma Esencia, Substancia, Naturaleza, Deidad y Divinidad.
Engendrado, no creado, porque ya era en el Principio, y nunca comenzó Yahveh Elohim a conocerse, sino que eternamente se ha conocido en, con, y por Su Divina Sabiduría Eterna, Subsistente y Personal, Tan Igual a Sí Mismo que es el Propio Carácter de Su Hipóstasis, la Impronta de Sí Mismo, La Imagen Subsistente y Personal de Su Propia Subsistencia y Persona.
Así pues, Yahveh Elohim es el Resplandor de la gloria de Yahveh Elohim.
Yahveh Elohim se revela según se conoce perfectamente a Sí Mismo como Yahveh Elohim.
Yahveh Elohim es el Padre Eterno.
Yahveh Elohim es también la Plenitud consciente, subsistente y personal del Divino Verbo, Sabiduría Divina Eterna, Revelación Divina Perfecta, Resplandor Divino de Divina Gloria, el cual también con el Padre es Yahveh Elohim, el Verbo Eterno, Hijo Eterno y Unigénito, Engendrado, no creado, El Mismo y Único Dios Verdadero. Dios Verdadero de Dios Verdadero.
La Sabiduría Divina y Eterna, como subsistente y personal, dijo de Sí Misma: Yo, la Sabiduría, eternamente fui engendrada; con Yahveh estaba Yo antes de todas las cosas, delante de El como Su Consejero. Yahveh me poseía en el Principio, ya de antiguo, antes de Sus obras; eternamente tuve el Principado.
El Verbo Divino y Eterno, cual Divina Teofanía o Manifestación de Dios, es Yahveh, el Príncipe de los ejércitos de Yahveh, Yahveh Enviado de Yahveh, El Ángel Yahveh que dice: Yo Soy Yahveh, Yo Soy El que Soy.

Así ha dicho el Hijo Unigénito:

Antes que Abraham fuese, Yo Soy.
Padre, Glorifícame Tú, al lado Tuyo, con Aquella Gloria que Yo tuve ConTigo antes que el mundo fuese.
Como el Padre tiene Vida en Sí Mismo, así ha dado al Hijo el tener Vida en Sí Mismo.
Que todos honren al Hijo como honran al Padre.
El que no honra al Hijo, no honra tampoco al Padre.
El que no tiene al Hijo, no tiene tampoco al Padre.
El que no recibe al Hijo, no recibe tampoco al Padre.
El que Me recibe a Mi, recibe Al que me Envió.

Yahveh Elohim envía. Yahveh Elohim es enviado de Yahveh.

Si Me conocieseis, también a Mi Padre conocerías.
El que Me ha visto a Mi, ha visto al Padre.
Yo y el Padre Uno somos.
Yo Soy en el Padre y el Padre Es en Mi.
Tú, oh Padre, en Mi; y Yo en Ti.
Todo lo Tuyo es Mío y lo Mío Tuyo.
La Vida Eterna que estaba con el Padre se nos manifestó.
En el Principio Era el Verbo, y el Verbo era y estaba con Dios, y Dios era el Verbo. Este era en el Principio con Dios.
¿Cuál es Su Nombre y el Nombre de Su Hijo si sabes?


Y Aquel que es la Sabiduría Divina y Eterna, es también el Poder Divino y Eterno.
El Verbo es también el Único Dios, Yahveh Elohim.
El Verbo es Divino y Eterno como Sabiduría Divina y Eterna de Dios y como Poder Divino y Eterno de Dios.
El Hijo Unigénito del Padre es el Verbo Divino y Eterno.
El Hijo es Eterno con el Padre. Igual en Divinidad, en Esencia, en Substancia, en Naturaleza, en Sabiduría, en Poder, en Gloria.
El Hijo es la Sabiduría, el Poder, el Verbo, la Impronta, la Imagen, el Poder, la Gloria, de Dios.
El Único Dios Verdadero es conocido mediante el Hijo Unigénito, Divino, Eterno, Subsistente y Personal.
Agradó al Padre que en el Hijo habitase toda Plenitud.
El Hijo de Dios es Dios, Yahveh Elohim.
Cuando el Padre dice Yo Soy, revela poseer una Subsistencia Personal, La Persona Divina del Padre.
Cuando el Hijo dice Yo Soy, revela poseer también una Subsistencia Personal, la Persona Divina del Hijo.
Cuando el Espíritu dice Yo Soy, revela poseer igualmente una Subsistencia Personal, la Persona Divina del Espíritu Santo.
El Padre ha dicho al Hijo: Mi Hijo eres Tú, Yo te he engendrado hoy; Tú eres Mi Hijo Amado en el cual Yo tengo contentamiento.
El Hijo ha dicho al Padre: Tú, oh Padre, en Mi, y Yo en Ti; Todo lo Tuyo es Mío y lo Mío Tuyo. Aquella Gloria que Yo tuve Contigo antes que el mundo fuese.
El Espíritu ha dicho: Yo los he enviado. Y ha dicho: Apartadme para Mí... Yo los he llamado.
El Espíritu no habla por Su propia cuenta, sino lo que oye;
El Espíritu glorifica al Hijo;
El Espíritu toma lo del Hijo, que también es del Padre, y lo entrega en Su Nombre.
Dios es Espíritu.
El Espíritu de Dios, que conoce las cosas profundas de Dios, que es Señor, que es Espíritu del Padre y Espíritu del Hijo, que procede del Padre y del Hijo, que convence al mundo de pecado, de justicia y de juicio, que vivifica y da Vida Eterna y es Eterno, que Unge, Santifica, participa la Naturaleza Divina y llena de la Plenitud de Dios, que transforma, que contiene, presenta y transmite al Padre y al Hijo, Es también Dios Mismo, Yahveh Elohim.
El Espíritu vivifica y transforma en el Nombre del Hijo que a Su vez vino en el Nombre del Padre.
Yahveh Elohim es Uno en Esencia, Substancia, Naturaleza y Ser, y subsiste hipostática y personalmente en la Persona Divina del Padre, en la Persona Divina del Hijo y en la Persona Divina del Espíritu Santo.
Tres Personas Distintas y Un Solo Dios Verdadero, Yahveh Elohim.
El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son Tres Personas Divinas que subsisten en la Misma Esencia y Naturaleza Divinas como Un Solo y Mismo Dios y Ser Divino; siendo coeternas, coexistentes, coinherentes e interpenetrables, siendo Una en la Otra, e interpenetrándose mutuamente a manera de Amor Divino TriPersonal en el que subsiste Una sola y misma Esencia, Naturaleza y Ser Divino.
Son Distintas (mas no en esencia ni naturaleza) las Tres Hipóstasis, Subsistencias y Personas del Único Dios Verdadero Yahveh Elohim, puesto que el Padre Eterno y Divino subsiste hipostática y personalmente como Aquel Invisible que engendra al Verbo y exhala al Espíritu; en cambio el Verbo Divino y Eterno subsiste hipostática y personalmente como el Hijo Unigénito engendrado del Padre, Imagen Suya y Resplandor de Su Gloria; y el Espíritu Divino y Eterno subsiste hipostática y personalmente como Espíritu Procedente del Padre y el Hijo, en cuanto que el Padre no es Unigénito, ni Procedente; ni tampoco el Hijo puede dejar de ser Unigénito, y aunque procede del Padre, no procede de la misma manera que el Espíritu, pues el Hijo procede por Generación Divina desde el Padre, siendo así Unigénito del Padre desde la eternidad. En cambio el Espíritu procede del Padre y del Hijo.
El Padre y el Hijo participan en un Amor Común tan Pleno que al compartirse y expirarse es Plenitud Divina subsistente y personal y es el Espíritu Santo que procede del Padre y del Hijo.
Dios ha revelado, pues, que es Uno Solo y Trino. Dice: Yo, y dice: Nosotros.
Dijo en Sí Mismo: Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza.
Y dijo: Descendamos y confundamos su lengua, en Babel.
Y preguntó: ¿quién irá por Nosotros?, cuando el profeta Isaías, en días de Uzías rey de Israel, vio y oyó el Trisagio conque los serafines Le confesaban Tres Veces Santo.
Y el Hijo de Dios, refiriéndose a la venida del Otro Consolador, el Espíritu Santo, dijo: Mi Padre y Yo vendremos. Y al Padre dijo de los Suyos: que ellos sean uno en Nosotros.
Por ello el título Elohim que Dios usa apropiadamente, tiene la terminación "im" que en hebreo implica pluralidad en la singularidad; así como la palabra "uno" de la confesión básica del Monoteísmo en Deuteronomio 6:4 no es "Jahad" según la reformuló Maimónides en el siglo XII de la era cristiana y que no admite pluralidad, sino que es "ejad" que sí la admite dentro de su singularidad.
No obstante, aunque el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo subsisten propiamente cada Uno en la Divina Esencia Única de una manera particular y distintiva, siendo Coexistentes, sin embargo también son Inseparables, Coinherentes e Interpenetrables, perfectamente Unificables en Un Solo Ser Divino, Siendo Uno en el Otro, y estando Uno en el Otro y donde está el Otro, y como el Otro, siendo y actuando Juntos en un Solo Nombre, de tal manera que el Hijo que nos es dado como un niño es llamado sin mentira ni error: Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Y el que ha visto al Hijo, ha visto al Padre. Y pidiendo Su discípulo Felipe de Betsaida: -Muéstranos al Padre y nos basta, respondió el Hijo en primera persona: -Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y ¿no ME has conocido?...- Y enseñó que el Padre ES en el Hijo y el Hijo ES en el Padre.
Y hablando el Hijo de la venida del Espíritu Santo, dijo en primera persona refiriéndose a aquello: -Yo no os dejaré huérfanos. Yo vendré a vosotros. De modo que la venida del Espíritu Santo es la venida pneumática del Hijo, y también del Padre, pues que dijo: -el Padre y Yo vendremos. Y así también está Escrito que El Señor ES el Espíritu. Y la Sagrada Escritura considera que el Espíritu de Dios morando, es el Espíritu de Cristo morando, y el Espíritu de Cristo morando es Cristo morando, y Cristo morando es el Espíritu del Padre morando, y por la morada del Espíritu del Padre, el Padre Mismo vivifica mediante Su Espíritu.
Y También se revela en la Sagrada Escritura que el decir del Hijo es el decir del Espíritu.
El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se connumeran, pues, en la Sagrada Escritura divinamente inspirada por Dios.
Esto y más, entonces, ha revelado Yahveh Elohim de Sí mismo a los hombres y ante los ángeles, lo cual se ha recogido con la debida suficiencia, por inspiración divina, en las Sagradas Escrituras de la Antigua y Nueva Alianza, de un Mismo y Único Dios que se ha revelado progresivamente a los hombres, y cuyo Espíritu ha iluminado también progresivamente a Su Pueblo desde La Suma de la Palabra Divina, propuesta a la Fe de los Hombres una sola vez, en la consumación de los siglos, a la venida del Hijo de Dios Jesús el Cristo, Yahveh Salvador el Mesías.
El Padre ha confesado la Divinidad del Hijo ante los hombres y los ángeles cuando al introducir al Primogénito en el mundo dice: -Adórenle todos los ángeles de Dios. Y también dice al Hijo: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo.
También el Hijo mismo ha confesado Su Divinidad cuando proclama en el Apocalipsis: Yo Soy el Alfa y la Omega, Principio y Fin, el que es y que era y que ha de venir, el TodoPoderoso, el Primero y el Ultimo; y el que Vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos .
Y El Espíritu confiesa la Divinidad del Hijo por los profetas y apóstoles enviados por Dios. Isaías le llama Dios con nosotros y Dios fuerte; y dice que el precursor del Mesías precursaría a Yahveh. Jeremías le llama Yahveh TSidkenu; Zacarías al igual que Moisés reconoce como Yahveh al Ángel Yahveh, y reconoce ser Yahveh Aquel que sería vendido por treinta piezas de plata, y traspasado, y que retornará glorioso con los santos al Monte de los Olivos. Pedro le llama Nuestro Gran Dios y Salvador Jesucristo al igual que Pablo, que además confiesa a Cristo como Dios Bendito por los siglos. Juan le llama al Verbo: Dios, y al Hijo de Dios: Dios Verdadero. Y Tomás le confiesa: Señor Mío y Dios Mío. Aún Su propio hermano Jacobo el Justo le confiesa Kyrios, Adonay. Y Jesús mismo recibe adoración.
Por otra parte, las Sagradas Escrituras consideran que mentir al Espíritu Santo es mentir a Dios.

Hasta aquí, pues, someramente, solo lo relativo a la Divinidad en su aspecto esencial, la Trinidad esencial en Sí Misma y ante Sí Misma y para Sí Misma, aunque también revelada en la economía divina a los hombres progresivamente y en parte; entre otros, a Adam, Abel, Set, Enós, Enok Jaredita, Matusalem, Noé, Sem, Abraham, Isaak, Jacob, Job, Elifaz Temanita, Bildad Suhita, Zofar Naamatita, Eliú ben-Baraquiel Buzita de Ram, Levi, Judá, José, Coat, Amram, Jocabed, Moisés, Aarón, Josué, como está Escrito en la Torah; y también en los Nebiim y Ketubim: Josué, Caleb, Eleazar, Finees, Otoniel, Débora, Gedeón, Abimelek Jerobaalita, Tola ben-Fúa ben-Dodo Isacarita de Samir, Jair Galaadita, Jefté, Manoa de Zora Danita, Sansón, Booz, Noemí, Ruth, Elcana, Ana, Samuel, David, Sadoc, Natán, Gad, Asaf, Coreítas, Hemán Ezraíta, Etán Ezraíta, Salomón, Agur ben-Jaqué, Ahías Silonita, Iddo, Semaías, Urías ben-Semaías de Quiriat-Jearim, Azarías ben-Obed, Hananí, Josafat, Micaías ben-Imla, Jehú ben-Hanani, Jahaziel ben-Zacarías ben-Jeiel ben-Matanías Asafita, Elías Tisbita, Eliseo ben-Safat, Jehú ben-Josafat ben-Nimsi, Eliezer ben-Dodava de Maresa, Joiada, Jonás ben-Amitai de Gat-hefer, Isaías ben-Amoz, Obed, Ezequías, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Miqueas de Moreset, Nahum de Elcos, Habacuc, Josías, Jeremías de Anatot, Sofonías ben-Cusi ben-Gedalías ben-Amarías ben-Ezequías, Ezequiel ben-Buzi, Daniel, Ananías Sadrac, Misael Mesac, Azarías Abed-nego, Baruk, Hageo, Zacarías ben-Berequías ben-Iddo, Zorobabel, Josué ben-Josadac, Esdras, Nehemías, Mardoqueo, Ester, Malaquías. Y entre los dos Pactos: Judas Macabeo. Y en el Nuevo Testamento: Zacarías de la clase de Abías, Elizabeth, José ben-Jacob y ben-Elí, María de Nazareth, Juan el Bautista, Simeón de Jerusalem, Ana bet-Fenuel Aserita de Jerusalem, JESÚS EL CRISTO, Simón Cefas Pedro bar-Jonás, Jacobo bar-Zebedeo de Cafarnaum, Juan bar-Zebedeo de Cafarnaum, Andrés bar-Jonás, Felipe de Betsaida, Natanael Bartolomé, Mateo Leví bar-Alfeo, Tomás Dídimo, Jacobo bar-Alfeo, Judas Tadeo Lebeo bar-José, Simón cananita el Zelote, Matías, José Barsabás Justo, María Magdalena, Martha de Betania, Lázaro de Betania, Cleofás de Emaús, María de Emaús, Salomé, Jacobo el Justo, José bar-José, Simeón bar-José, Jacobo el Menor, José de Arimatea, Juana de Chuza, Susana de Galilea, Zaqueo, Jairo, Bartimeo, José Bernabé Levita de Chipre, Esteban, Felipe de Jerusalem, Prócoro de Jerusalem, Nicanor de Jerusalem, Timón de Jerusalem, Parmenas de Jerusalem, Nicolás de Antioquía, Eunuco de Candace Etiope, Ananías de Damasco, Pablo de Tarso, Eneas de Lida, Dorcas Tabita de Jope, Cornelio de Cesarea, Simón Níger, Lucio de Cirene, Manaén de Antioquía, Judas Barsabás, Silvano Silas, Loida de Galacia, Eunice de Galacia, Gayo de Derbe, Timoteo de Galacia, Lucas de Troas, Lidia de Tiatira, Carcelero de Filipos, Jasón de Tesalónica, Aristarco de Tesalónica, Segundo de Tesalónica, Tíquico de Asia, Trófimo de Efeso, Sópater de Berea, Dionisio Areopagita, Dámaris de Atenas, Aquila del Ponto, Priscila de Aquila, Crispo de Corinto, Sóstenes de Corinto, Apolos de Alejandría, Erasto de Corinto, Eutico de Troas, Agabo de Judea, Mnasón de Chipre, Publio de Malta, Tito de Grecia, Estéfanas Epeneto de Acaya, Fortunato de Corinto, Acaico de Corinto, Febe de Cencrea, María de Roma, Andrónico, Junias, Amplias de Roma, Urbano de Roma, Estaquis de Roma, Apeles de Roma, Aristóbulo de Roma, Herodión de Tarso, Narciso de Roma, Trifena de Roma, Trifosa de Roma, Pérsida de Roma, Rufo de Cirene, Asíncrito de Roma, Flegonte de Roma, Hermas de Roma, Patrobas de Roma, Hermes de Roma, Filólogo de Roma, Julia de Roma, Nereo de Roma, Olimpas de Roma, Lucio de Tarso, Tercio de Corinto, Cuarto de Corinto, Epafrodito Epafras de Colosas, Ninfas de Laodicea, Arquipo de Colosas, Onésimo de Colosas, Juan Marcos de Jerusalem, Jesús Justo de la Circunsición, Crescente, Carpo de Troas, Onesíforo de Efeso, Eubulo de Roma, Clemente de Roma, Pudente de Roma, Lino de Roma, Claudia de Roma, Artemas de Nicópolis, Zenas, Filemón, Apia de Colosas, Demetrio de Derbe, Lucas; y otros íntimamente allegados a la primera generación cristiana apostólica en que se completó la Fe dada completa a los santos: Policarpo de Esmirna, Antipas de Pérgamo, Papías de Hierápolis, Ignacio de Antioquía, Cuadrato...Todos estos recibieron Revelación del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; y sus nombres, algunos más que otros, son testigos o de la Antigua, o de la Nueva Alianza de Dios, con Israel y con la Iglesia de JesuCristo.
Y conforme a la promesa del Hijo de Dios, el Espíritu Santo ha iluminado progresivamente a la Iglesia de Dios y de Cristo, acerca de la Revelación de Sí Mismo en las Sagradas Escrituras, conduciéndola a toda verdad, usando el ministerio del Nuevo Pacto en hombres como: Justino Mártir que corroboró el cumplimiento mesiánico de las Escrituras en Jesucristo; Ireneo de Lyon que desenmascaró las herejías gnósticas, como también Hipólito de Roma, Novaciano y Tertuliano de Cartago frente al unitarismo monarquiano modalista; Atanasio de Alejandría, gran defensor de la confesión de la Divinidad del Hijo de Dios, como también Hilario de Poitiers en Occidente; Basilio Magno y Dídimo el Ciego confesores de la Divinidad del Espíritu Santo. Lo cual fue proclamado en su orden en el Primer Concilio de Nicea y en el primer Concilio de Constantinopla. Profundizada fue también la iluminación acerca de la Trinidad, así llamada por Teófilo de Antioquía y Tertuliano de Cartago por primera vez en griego y latín respectivamente en el siglo II, por Agustín de Hipona, Gilberto de la Porré, Tomás de Aquino y el Concilio de Florencia en lo relativo a la relación de las Personas. Andrew Murray ha señalado profundidades acerca del Espíritu de Cristo. Acerca de la coinherencia de las Personas ha insistido Witness Lee de Chefow, aunque advertido por Stephen Kaung para no permitir desliz al sabelianismo. Y frente a lo cual aquí sostenemos la necesidad de velar para que la consideración de los aspectos económicos de la Trinidad en Su revelación a los hombres y a los ángeles, y en Su Don, no supediten la Trinidad esencial a los accidentes de la economía. Pues la economía divina no puede traer mudanza a la inmutabilidad confesada por Dios de la Trinidad esencial, sino apenas revelación progresiva de Su Ser y Gloria, y participación de Su Naturaleza (aunque no de Su Deidad que solo a Dios mismo le es propia), y realización de los hechos eternamente decretados de Su Administración, cumplidos en el tiempo por Dios el Padre con el Hijo y el Espíritu para nuestro disfrute y glorificación corporativa: el Misterio de Cristo que es Su Cuerpo en Gloria para alabanza de la Gloria de Su Gracia en Su Preeminencia y Primogenitura; Participación de Su Vida y Naturaleza, y las de Cristo, para Conocimiento y Expresión de Su Gloria. Ahora aquí: Destello Divino en la Tierra desde la eternidad.

Esta es la administración apostólica del Misterio de Dios.
Primera Parte.

Compilado y escrito en el año de 1998, en la localidad de Teusaquillo, Santafé de Bogotá D.C., Colombia, América del Sur, por Gino Iafrancesco V.
EL LIBRO DE LOS LIBROS



Existe un libro al que con justicia se le llama “el libro de los libros”; es un libro antiguo, cuyas primeras partes se escribieron hace muchísimo tiempo, incluso, siglos antes que los grandes clásicos de la antigüedad; así, como decía José Flórez, antes de la Ilíada y la Odisea de Homero, y anterior a la Eneida de Virgilio; anterior a las tragedias de Esquilo y a los analectas de Confucio. Incluso, el escritor de la primera parte se valió de documentos anteriores a él, que de vez en cuando cita. Es un libro que ha venido acompañando a la humanidad desde sus albores y cuya influencia es la más benéfica que se haya podido conocer en toda la historia; su aceptación ha sido inmensa; más que la de cualquier otro libro, incluidos todos los clásicos. De este libro se conservan copias en mayor profusión que de todos los demás libros apreciados por la humanidad. Es un libro para la humanidad en general, que halla cabida en toda raza y nación, en toda clase social e idiosincrasia, saneando las costumbres, elevando el nivel de las gentes y los pueblos, en la medida que conocen el Libro y son penetrados por su Espíritu.

Es el libro que más se imprime y se traduce; son millones las copias que se hacen de él cada año y existen personas e instituciones especialmente dedicadas a la distribución de este libro; se ha traducido a todos los idiomas importantes del mundo y literalmente a miles de dialectos; y se sigue traduciendo y poniéndose al alcance incluso de las más salvajes tribus, pues se conocen sus efectos positivos; se da el caso incluso de que el dialecto de una tribu se escribe por primera vez para poder tener una traducción de este libro.

Su influencia, decíamos, es, pues, enorme; grandes poetas y artistas deben su inspiración a este libro, y el influjo de este libro los ha hecho famosos; ni qué hablar de los filósofos, estadistas, santos y teólogos; sin este libro no hubieran sido 1o que fueron.

El libro es una colección de diferentes tipos de escritos; hay en él historia, poesía, leyes, profecías, cartas, dichos, etc, pero aunque tan diversos estilos se entremezclan, sin embargo constituyen una sola Obra Maestra, con sólo un tema básico hilvanando las distintas partes, que por reflejar distintas situaciones, típicamente humanas, le dan al libro una riqueza espiritual, psicológica y estética tan maravillosa, que indagar en él es como penetrar en una mina inagotable de tesoros.

Nunca termina uno de leer este libro, pues cuando pensábamos haberlo leído todo, hallamos nuevas cosas nunca imaginadas, que nos hacen escudriñarlo de nuevo. Hay personas que por muchos años han estado sumergidos en él, pero no terminan de desentrañar sus tesoros. El tema central trata de una revelación maravillosa; es la historia de cómo Dios se ha revelado al hombre, y qué ha hecho para salvarlo; nos muestra el desarrollo del Plan Divino, retrocediendo hasta el más ignoto pasado; sí, hasta el mismo principio, y entonces nos guía a través de los tiempos mostrándonos la mano maestra del Alfarero Universal, Dios, detrás de todos los acontecimientos de la historia humana. Es un libro milagroso, sí, lleno de asombrosa profecía cuya exactitud y cumplimiento nos asombra; hoy, los siglos se visten de acuerdo a sus previsiones; y si hablamos de profundidad, debemos confesar que el libro tiene la capacidad de desnudar el corazón humano y penetrar a donde ningún otro ha penetrado; sí, el libro maneja en sus manos el corazón del hombre y demuestra controlar su historia presente y su futuro.

Es un libro al que vale la pena escudriñar; no sólo pseudo-leer, sí escudriñar; oh, si se estudiase este libro más que cualquier otro libro, y se pusiera en práctica, se obtendrían mayores beneficios de los ya obtenidos.

Fueron varios los hombres que colaboraron con el Autor de este libro.

Algunos fueron poetas, otros reyes, otros campesinos, otros legisladores, otros escribas, otros pescadores, otros cobradores de impuestos, otros generales; en fin, de varios tipos de hombres; pero el Autor, es evidente, ha sido solamente UNO. Efectivamente, Dios dirigió a Moisés y le habló, y éste entonces registró sus palabras y hechos.

Josué y los jueces de Israel continuaron la historia.

Los profetas recogieron las visiones y las palabras que recibieron de Dios y las conservaron.

Poetas como Job, David, Salomón y Jeremías contaron los dolores y las alegrías del corazón del hombre; se hístorió la vida de la nación de Israel para enseñarnos con ella lo que significa estar cerca o lejos de Dios; además, para preparar con ella el advenimiento del Mesías Salvador, primero como Profeta y sacrificio sufriente, expiación tipificada en los ritos mosaicos, y entonces, Rey que alumbra a los gentiles y que se sentará en el trono de David para reinar en paz de mar a mar, sobre el Monte de Sion. El Mesías, he allí el meollo del libro de los libros, el núcleo central.

Nos muestra primeramente el libro la preparación de su advenimiento; y entonces nos cuenta la historia de su visitación y la introducción del Reino, explicándonos su operación actual hacia un fin determinado, definido y cercano. Con los evangelios, los Hechos apostólicos y sus epístolas y con el Apocalipsis, nos abre el Libro de los libros las puertas del cielo por el conocimiento del Mesías, Jesucristo, Hijo de Dios. No seamos, pues, tan insensatos como para desconocer el Libro de los libros, "La Biblia".

Gino Iafrancesco V.
Paraguay, 1984

PARA USTED MISMO / lo que quisiera decirle a todo ser humano

Un ¡alto! puede salvarle la vida.

Dios desea comunicarle algo, antes de que usted siga de largo, y se pierda definitivamente.

No está en sus manos su futuro. Un minuto para atender a Dios, aquí y ahora, puede significar su salvación eterna.

Dios sí sabe de qué necesita usted ser salvo, aunque usted por ahora no lo sepa.

Dios lo hizo a usted con un propósito, y ahora interviene en su vida para hablarle.

El Dios de la gloria, Creador único de todas las cosas, se ha revelado a los hombres mediante Jesucristo, el Hijo de Dios. Él es el eje y la explicación de todas las cosas. Él es la Luz, la única que puede alumbrarle realmente.

Dios le ama y le comprende. Porque lo ha pensado a usted desde antes, fue porqué lo creó. Y ahora mismo le ha encontrado para hablarle, pues le ha estado buscando, aunque usted no se ha dado cuenta.

Él quiere decirle que está dispuesto a perdonarle todo pecado, y justificarle, con base en los méritos de Su Hijo Jesucristo en Su sacrificio en la Cruz.

El Hijo de Dios, que llegó a ser un hombre verdadero, y el Mesías profetizado de la historia, ha pagado en la Cruz el precio de todos los pecados de usted.

Al tercer día resucitó y se presentó vivo ante muchos testigos, pues Dios lo levantó de entre los muertos para mostrar que Él es Su Hijo y que ha recibido Su sacrificio en expiación por los pecados de todos los hombres, para que quien le creyere y le recibiere sea eternamente salvo por la fe en Sus méritos y en Su nombre.

Si usted cree y por Su gracia lo decide, puede invocar ahora mismo a Dios en el nombre de Jesucristo, y decirle de todo corazón que usted reconoce que ha pecado mucho, pero que por Su gracia se arrepiente de todos sus pecados, y que usted lo recibe a Él como su Salvador y Señor, como el Hijo de Dios completamente resucitado de entre los muertos y sentado a la diestra del Padre, aceptando con toda fe el sacrificio que Él hizo por usted en la Cruz, de manera que Su sangre le limpia de todos los pecados por la fe.

Jesús dijo en Su Palabra:

"Ninguno que a Mi viene Yo lo hecho fuera",

"Venid a Mi todos los que estáis cargados, trabajados y cansados, y Yo os haré descansar",

"Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida; Nadie viene al Padre sino por Mi".

Jesucristo ha resucitado de entre los muertos ante testigos, y ante quienes mostró Su gloria; y ¡está vivo!; ¡está ascendido a la diestra del Padre! y conoce todos los secretos de su corazón, pero le ama y desea salvarlo.

Dios desea que usted mismo se pronuncie definitivamente por Su gracia.

Hable con Él en el nombre de Su Hijo Jesucristo, recíbalo por la fe de todo corazón, y encomiéndele en Sus manos todo su ser, su pasado, su presente y su futuro eterno. Si usted lo toma en serio, Él también lo tomará a usted en serio y le será fiel a usted y a su fe. Él es la misma Fidelidad Divina encarnada, el Testigo Fiel y Verdadero.

Reconcíliese ahora mismo con Dios por medio de la fe en Jesucristo; arrepiéntase, pídale perdón y crea. No permita que su orgullo y necedad le arrebaten la salvación eterna prometida por Dios a los que creen en Su Hijo. Pídale perdón y misericordia. Él será justo en perdonarle, pues Jesucristo ya pagó el precio de sus pecados y usted cree y lo recibe de parte de Dios, de todo corazón.

No se haga el inocente, ni sea descuidado, porque entonces sus males le alcanzarán.

La manifestación del reino de los cielos profetizada, está más cerca que nunca. Jesucristo regresará pronto, vendrá por segunda vez como lo prometió, y hará juicio. Los acontecimientos de este siglo, cada vez más dolorosos, son las señales profetizadas por Él que anuncian Su cercanía.

Él ha dicho que si alguno no está con Él, entonces está contra Él. ¿De parte de quién está usted?

No sea tibio. Comprométase en serio con Jesucristo, pues Él mismo le ayudará a hacerlo. Hable con Dios ahora mismo desde lo más profundo de su corazón y reciba Su ayuda. Confíe en Él, pues nunca ha defraudado a nadie que en verdad le busque y le reciba. No depende de nuestros métodos , sino de Su misericordia, gracia y justicia. Justicia por que yá pagó por usted con Su propia muerte y usted le ha creído.

La manifestación, pues, del reino de Dios está cerca, y el sistema actual de esta mundo se acaba. No se obstine en seguir sus propios caminos hasta el infierno. ¡El infierno sí existe! ¡Muchos lo conocen y no es ninguna broma!

Vuélvase a Dios por Su gracia ahora mismo. El temor reverente de Dios es la sabiduría.

No confíe en sus propias promesas. Confíe en la ayuda que Dios da a los débiles. Confíe en Su misericordia, gracia y justicia, sin falsedades ni posturas. Exprésese tal como ustted mismo es. Dios, que lo creó, le entenderá mejor que usted a sí mismo.

¡Escúchele ahora! El mañana no es suyo, y la eternidad es irrevocable. No arriesgue su futuro eterno en su insensatez. Sea sabio. Atienda la Palabra de Dios que está en la Biblia, Las Sagradas Escrituras, que por inspiración divina escribieron los profetas y apóstoles del Señor.

Lea atentamente la Sagrada Escritura, pidiéndole a Dios que por Su Santo Espíriru le ayude a entender. Considere a Jesucristo muy atentamente.

No se engañe a usted mismo, porque la muerte le espera seguramente cuando y donde usted menos lo espera y ni se lo imagina.

No se deje engañar por los hombres, ni por su propia torpeza. Sólo Dios te puede dar vida eterna, por medio de Su Hijo y Su Santo Espíritu. Busque directamente a Dios, a quien hallará en Su hijo Jesucristo, comforme a las Sagradas Escrituras. Sea honesto y Él será fiel con usted.

Él le está ofreciendo el perdón de sus pecados, para limpiarlo mediante la fe con la sangre de Su Hijo Jesucristo. También ha prometido venir entonces a morar en su espíritu, por medio del Espíritu Santo, para regenerarle, renovar su alma, vivificarle en las debilidades, inspirarle, enseñarle, comunicarle todo lo que Él es y ha hecho por usted; también para corregirle y fortalecerle interiormente para el supremo bien.

Usted mismo sería culpable, si rechaza o rehúsa esta bendición. El remordimiento le perseguirá siempre.

Dígale, pues, a Jesucristo, que usted cree en Él, por Su gracia, y le recibe, y de todo el corazón le entrega su vida. Pídale también con confianza que le guíe a usted y a los suyos. No espere a los demás. Recíbale usted primero, para que los suyos lo reciban más fácil.

Sea bautizado en Cristo. Sea un verdadero cristiano. Forme parte de la familia de Dios, que es una sola, formada por todos sus verdaderos hijos, aquellos que le creen y han sido perdonados de sus pecados, al ser comprados eternamente por la sangre de Cristo, y regenerados para siempre por Su Espíritu.

Reúnase con cristianos genuinos para agradecer y adorar a Dios, y aprender considerando Su Palabra, Las Sagradas Escrituras, y para animarse para hacer el Bien con la ayuda de Dios. Prepárese para la manifestación del reino de Dios que está cerca.

No se deje distraer, ni arrastrar por el diablo. Enfóquese de lleno en Jesucristo, y conocerá de verdad a Dios, Su amor, Su plan y Su propósito.

Dios quiere que usted le conozca verdaderamente como a Padre, y se goce con Él, y con lo que Él ha hecho, y con lo que se ha propuesto hacer con los que le aman y reciben con confianza.

Jesucristo interviene. Su Espíritu se está moviendo y actuando.

No todo será siempre guerras, masacres, alborotos, terremotos, hambres, desastres, enfermedades, injusticias, violencia y maldad. Estos son los estertores finales de este sistema del mundo, los dolores de parto cada vez más frecuentes e intensos por la maldad en la tierra. Alboreará, y pronto se verá la manifestación del reino de los cielos con la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. Espérelo. Viene pronto.

Encare la vida con la ayuda del Divino Espíritu. Mejórela desde ya con Jesucristo. Su confianza en Él le permite salvarle. Su incredulidad y rebelión le deshonran y harán que permanezca sobre usted la condenación eterna.

Usted no está sólo. Dios está con usted y por usted; pero usted debe recibirlo por Su gracia. Nosotros, los cristianos, también estamos por usted. Decídase.

Este mensaje delante de usted, significa que usted ya ha sido llamado. No tenemos excusa.

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Gino Iafrancesco V., 1985, Facatativá, Cundinamarca, Colombia.